Las personas que hablan con sus perros podrían ser más inteligentes que el promedio

Si con frecuencia sueles hablarle a tu perro o a tus mascotas, es probable que te hayas preguntando si hacer esto es una locura. Incluso, quizá no te atrevas a hacerlo delante de otras personas por miedo a que te tilden de persona lunática o extraña.  Sin embargo, esto no es tan malo como podría parecer, ya que, según la ciencia, esta puede ser una clara señal de que se posee un tipo de inteligencia superior a la del promedio.

Esto se debe, a que la acción de interactuar con animales u objetos ‘humanizándolos’ es parte de un proceso conocido como ‘antropomorfismo’. Este tipo de conducta lejos de ser algo inusual como muchos pensarían, es más común de lo que imaginamos, pues la vemos presente muchas veces en acciones que realizamos cotidianamente, tal como ver televisión.


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¿Recuerdas haber visto alguna vez alguna serie animada o película de Disney? Si es así, debes saber que en estas se presenta con bastante regularidad el antropomorfismo.

¿Por qué solemos antropomorfizar los animales?

Lejos de ser una conducta infantil o de lunático como muchos creen, antropomorfizar tanto los animales, como los objetos, puede ayudarnos a entender mejor los procesos que ocurren muchas veces a nuestro alrededor.

Nicholas Epley, quien destaca por ser profesor de ciencias del comportamiento en una reconocida universidad de Estados Unidos, menciona que este es un proceso que deja ver la inteligencia que posee nuestra especie, a diferencia de las demás especies que habitan nuestro planeta y no poseen esta característica tan curiosa de antropomorfizar.


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Asimismo, también Epley menciona que la antropomorfización es una clara muestra de un tipo de inteligencia específica en lugar de general. Añadiendo, que la inteligencia que demuestra este proceso, es aquella que abarca el campo social. Agregando, que se trata de una conducta natural que busca familiarizarnos tanto con los objetos como con los animales, animándolos y atribuyéndoles características humanas.

Teniendo lo anterior en cuenta, puedes ver que hablar con tus mascotas no es tan malo como parece, de hecho, es una muestra de que puedes tener una inteligencia social un poco más elevada a la del promedio.

Así que, la próxima vez que vayas a interactuar con tu mascota frente a otras personas, no te cohíbas por vergüenza. Tal como se ha visto, la antropomorfización es un proceso totalmente natural que podemos observar a diario presente en distintas actividades de nuestra vida.